Más allá de la pareja: tus heridas emocionales también marcan tus límites con amigos, familia y en el trabajo
A menudo, cuando escuchamos hablar de límites, relaciones sanas o heridas emocionales, nuestra mente viaja de inmediato a las relaciones de pareja. Pensamos que los problemas para decir "no", la dificultad para poner reglas claras o la tendencia a entregar más de lo que recibimos son cosas que solo pasan cuando estamos enamorados o compartimos la vida con alguien. Pero la realidad es mucho más amplia, y entenderlo es el primer paso para sanar. Tus heridas emocionales no tienen filtros, ni hacen distinciones. No dicen "este dolor solo sale cuando estoy con mi pareja". Al contrario: lo que llevamos dentro, todo aquello que no hemos sanado, lo que aprendimos sobre el amor, el respeto o el trato con los demás, se manifiesta en cada espacio donde interactuamos. Se cuela en las reuniones familiares, en las salidas con amigos, en las tareas que aceptamos en el trabajo y hasta en conversaciones cotidianas con conocidos. ¿Cómo se refleja esto en otros vínculos? •...